Elikagaiak
el placer de comer
La alimentación de los pueblos estuvo ligada básicamente a las producciones propias, que en determinadas fiestas y acontecimientos familiares o sociales se enriquecía con otros elementos. La Sierra de Gata no es ajena a esta regla.
Así, el aceite de oliva de extraordinaria calidad y con Denominación de Origen, el vino, la miel, el cabrito, el queso de cabra, los productos del cerdo de la matanza familiar, las castañas, las verduras cultivadas en las propias huertas, han sido y siguen siendo elementos fundamentales y nobles de la gastronomía serragatina.
Y como la bondad del plato dimana básicamente de la bondad y calidad de los productos con los que se elabora, bien puede hablarse en los pueblos de Sierra de Gata de una cocina sin trampa ni cartón. Luego, llegada la ocasión, se enriquecerá el yantar con las posibilidades que brindan las frutas autóctonas, las abundantes setas de temporada o los 'dulces de sartén', que aportan la sorpresa.


Bar Los Portales de Villa de Gata.


